¿Reducir o quitar las amígdalas? (¿Amigdalotomía o amigdalectomía?)

Esta es una pregunta muy frecuente realizada por pacientes y los padres de los niños a los que les ofrecemos cirugía de amígdalas. Aquí explicaré un poco cuando y porqué se decide utilizar una frente a otra.
Históricamente las amígdalas se sacaba completas (amigdalectomía), esta era una medida profiláctica para evitar complicaciones relacionadas con las infecciones amigdalares bacterianas. Estas son complicaciones que hoy en día, gracias a la ingeniería de antibióticos, tenemos la suerte de ver cada día menos frecuentemente. Una de estas, es bien conocida: la fiebre reumática, que como complicación a largo plazo, produce problemas a nivel de las válvulas del corazón.
Actualmente la indicación más frecuente para la reducción amigdalar (amigdalotomía) es el síndrome de apneas obstructivas del sueño (SAOS) en los niños. Para solucionar este problema, se ha visto que no es necesaria la extirpación completa de la amígdala, sino que su reducción solventa el problema de la misma manera. Y además, se ha observado que la reducción, es un procedimiento menos invasivo. Esto se ve reflejado en que el paciente presenta menos dolor postoperatorio y se reduce el riesgo de sangrado, con lo que también reduce el tiempo de hospitalización y riesgo de complicaciones.
Esto ha hecho que la tendencia haga que el otorrino prefiera ésta como opción quirúrgica antes que la extirpación completa.
Pero si tiene tantas ventajas, ¿cómo es que a veces seguimos quitando las amígdalas completas?. Como se comentó anteriormente, que si es por un problema obstructivo, preferimos su reducción. Pero hay casos en que la indicación quirúrgica no es por SAOS, sino que es por infecciones a repetición, o en casos que alguna amigdalitis se haya complicado, tanto en abscesos o flemones. En estos casos de causa infecciosa optamos por la extirpación amigdalar completa.
Una vez quitadas las amígdalas, ¿se ve afectado nuestro sistema inmune? ¿cogeremos más bronquitis o infecciones respiratorias bajas?. Estas son otras preguntas muy frecuentes de los pacientes cuando explicamos las intervenciones.
La respuesta es no. Es cierto que las amígdalas son un tejido linfoide, pero no hay evidencia clínica o científica que avale que la exéresis (reducción o extirpación) de las mismas, de pié a infecciones de otro tipo.
Espero la información sea de utilidad,
Saludos.
Dr. Ricardo Bartel Arensburg
Otorrinolaringólogo.
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by Luis Herrera
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